
La verdadera historia detrás de nuestras lámparas UV
Pasamos 15 años trabajando en esto. Al principio, simplemente fabricábamos productos para otros fabricantes (OEM), pero con el tiempo quisimos crear nuestras propias líneas de productos.
No intentábamos “perturbar” nada. Solo queríamos que nuestras lámparas duraran tanto tiempo y funcionaran tan bien como las marcas internacionales de renombre. Si dejamos de lado el marketing, la tecnología UV se reduce a dos cosas: lograr la intensidad adecuada de luz y mantener el calor bajo control.
Lograr la intensidad adecuada de luz
Ya sea que se trate de eliminar gérmenes o de curar recubrimientos, todo depende de la longitud de onda de la luz. Para eliminar gérmenes, buscamos alcanzar un pico de 254 nm. Para lograrlo, es necesario estar muy atentos a la presión del mercurio y a la pureza del cuarzo. Utilizamos cuarzo fusionado de alta transmisión, ya que si el vidrio es de mala calidad, bloqueará la radiación. Es así de simple. Un vidrio de menor calidad significa una menor producción de luz, lo cual hace que los tiempos de curado se alarguen. Nadie quiere eso.
El problema del calor
Las lámparas de alta potencia se calientan mucho. En nuestra experiencia, lo primero que se daña suele ser el sello donde el electrodo se conecta con el vidrio. Si entra aire, la lámpara se quema mucho antes de tiempo. Es un equilibrio delicado: se quiere tener una tubería de alta potencia, pero si se hace demasiado corta, se genera una gran presión en los extremos de la tubería.
Los compromisos (porque siempre hay un precio)
La verdad es que no se puede tener la máxima intensidad de luz y al mismo tiempo una lámpara que dure para siempre. Si se aumenta la tensión para obtener más luz UV, en realidad se está dañando los electrodos. Funciona, pero habrá que reemplazar las lámparas con mucha más frecuencia. Para evitar dañar el cuarzo, siempre recomendamos ajustar las configuraciones del balasto de acuerdo con la longitud y potencia de la lámpara. Así se evitan muchos problemas en el futuro.
Hacer que funcionen en su taller
Hemos diseñado estas lámparas para que puedan reemplazar fácilmente a las originales. Hemos invertido mucho tiempo en los detalles mecánicos: los pinos, las bases, etc., para que no tenga que pasar horas modificando sus instalaciones. Solo asegúrese de que el flujo de aire de refrigeración esté bien regulado, y estas lámparas funcionarán sin problemas durante todo su tiempo de uso previsto.